Hace más de cincuenta años, Suzuki comprendió las implicaciones del
hecho de que los niños de todo el mundo aprendan a hablar su lengua
materna con facilidad, y comenzó a aplicar los principios básicos de la
adquisición del lenguaje al aprendizaje de música. Las ideas sobre la responsabilidad de los padres, el dar aliento cariñosamente, el escuchar, la repetición constante, etc., son algunas de las características especiales del método Suzuki.
- Importancia del papel de los padres. Cuando un niño aprende
a hablar, los padres actúan eficazmente como profesores. Los padres
también tienen un papel importante como "profesores en el hogar" cuando
el niño aprende a tocar un instrumento. A menudo, el padre o la madre
aprende inicialmente a tocar antes que el niño, con objeto de que él o
ella entienda lo que se espera que el niño haga. El padre o la madre
asiste a las lecciones del niño y ambos practican diariamente en casa. - Comienzo temprano. Los primeros años son cruciales en el
desarrollo de los procesos mentales y de coordinación muscular en el
niño pequeño. Las capacidades auditivas de los niños están también en
su apogeo durante los años de adquisición del lenguaje, por lo cual es
el momento ideal para desarrollar la sensibilidad musical. El escuchar
música debe comenzar en el nacimiento y el entrenamiento formal puede
comenzar a la edad de tres o cuatro años, si bien nunca es demasiado
tarde para comenzar. - La escucha. Los niños aprenden a hablar en un ambiente lleno
de estímulos de lenguaje. Los padres pueden también hacer que la música
forme parte del ambiente del niño, asistiendo a conciertos y poniendo
las grabaciones del repertorio de Suzuki y otra música. Esto permite a
los niños absorber el lenguaje de la música al mismo tiempo que
absorben los sonidos de su lengua materna. Al escuchar repetidamente
las piezas que van a aprender, los niños se familiarizan con ellas y
las aprenden fácilmente. - Repetición. Cuando los niños han aprendido una palabra no la
dejan, sino que continúan utilizándola a la vez que agregan nuevas
palabras a su vocabulario. De igual modo, los estudiantes Suzuki
repiten las piezas que aprenden, aplicando gradualmente las habilidades
que han ganado de nuevas y más sofisticadas maneras conforme aumentan
su repertorio. La introducción de nuevas habilidades técnicas y de
conceptos musicales en el contexto de piezas conocidas hace su
adquisición mucho más fácil. - Alentar. Al igual que con el lenguaje, los esfuerzos del
niño para aprender a tocar un instrumento se han de elogiar con
sinceras palabras de aliento. Cada niño aprende a su propio paso,
avanzando a pequeños pasos para poder dominar cada uno de ellos. Esto
crea un ambiente placentero para el niño, el padre y el profesor. Se
establece también una atmósfera general de generosidad y cooperación al
animar a los niños a apoyar los esfuerzos de otros estudiantes. - Aprender con otros niños. La música promueve interacciones
sociales sanas, y la participación en lecciones de grupos y pequeños
conciertos, además de sus propias lecciones individuales, motiva a los
niños en gran medida. Disfrutan al observar otros niños en diversos
niveles, aspirando llegar al nivel de los estudiantes más avanzados,
compartiendo sus desafíos con sus compañeros, y apreciando los
esfuerzos de los estudiantes menos avanzados que siguen sus pasos. - Repertorio gradual. Los niños no practican ejercicios para
aprender a hablar, sino que aprenden usando el lenguaje para
comunicarse y expresarse. Con el método Suzuki, los estudiantes
aprenden conceptos y habilidades musicales en el contexto de la música,
en vez de practicar aburridos ejercicios técnicos. El repertorio Suzuki
para cada instrumento presenta, en una secuencia cuidadosamente
ordenada, los componentes necesarios para el desarrollo técnico y
musical. Este repertorio estándar proporciona una fuerte motivación, ya
que los estudiantes más jóvenes desean tocar la música que oyen tocar a
los estudiantes más avanzados. - Posponer la lectura. A los niños no se les enseña a leer
sino hasta que su capacidad para hablar ha quedado bien consolidada. De
la misma manera, los estudiantes Suzuki han de alcanzar un nivel de
destreza básico tocando su instrumento antes de que se les enseñe a
leer música. Esta secuencia de instrucción permite al profesor y al
estudiante centrarse en desarrollar una buena postura, un sonido
hermoso, una correcta afinación y fraseo musical.
